Arquitectura


Checa se encuentra en un altozano dominando el valle del río Cabrillas, y a su vez dividido por el arroyo Genitoris o Gil de Torres. Así, la margen izquierda del río debió ser el núcleo original del pueblo, articulado por medio de un eje que parte de la calle que va del Puente a la Plaza y continuaría por Terreras, que se corresponde con el camino de Sierra Molina y Tragacete, mientras que la derecha parece corresponder a una extensión posterior del mismo. En la parte baja del pueblo se encuentra, a modo de arrabal, Barriusos o Barrusios, barrio popular que parece un nuevo ensanche del pueblo fuera del núcleo original.

En la arquitectura popular el medio físico ha condicionado enormemente la construcción, tanto en materiales como en formas. Por lo que respecta a los materiales que se empleaban tradicionalmente es básicamente una arquitectura de piedra, donde se combina el aparejo de mampostería de piedra caliza con la sillería de arenisca roja o ródena (ésta última en esquineras y recercado de vanos pero también en el resto de los paramentos). La piedra solía estar revocada por mortero de cal y arena, que en Checa adquiere un peculiar color bermellón por la arena del lugar; también era usual que los muros exteriores de las casas se enjalbegaban con cal, e incluso se pintaban de otros colores dados al temple como el azul y el ocre. También se encuentran edificios de baja altura realizados en piedra seca. La cal blanca de las fachadas, confiere a Checa un “carácter andaluz”, que tiene mucho que ver con la trashumancia tradicional, y de ahí la importación de su uso proveniente de Andalucía.

Así, la arquitectura tradicional de Checa se basa en revocos y encalados, y en construcciones de desarrollo vertical (es decir, de varias alturas).

La madera es un elemento abundante que forma parte de la estética de los edificios checanos, especialmente en aleros de canes y tarimas; también existen aleros de madera en los que asoman los cabrios y costeras de la cubierta, si bien también hay aleros basados en materiales cerámicos (taja y baldosa).

Por lo que respecta a las rejerías, las hay de extraordinaria calidad en balcones y ventanas (Ayuntamiento, La Gerencia), así como en remates figurados  de los balcones de la casa de la subida a la iglesia, donde se encuentra la imagen de un torero.

De de forma tradicional las casas de Checa tienen una gran altura, hecho que podría estar relacionado por el condicionamiento que impone la propia ubicación de la villa, y tal vez, por haber estado la población amurallada o defendida de algún modo, con lo que se hacía necesario un crecimiento de la población en altura. Las casas suelen tener tres plantas, e, incluso, en la plaza, la casa de López Pelegrín es de cuatro alturas.

Entre los edificios más sobresalientes destacan:

  • La casa solariega de los condes de Clavijo, denominada actualmente La Gerencia, debido a que en 1908 fue adquirida por la Compañía Eléctrica de Sierra Menera esta notable casona para sus oficinas y sede. El edifico tenía una estupenda fachada de piedra en la que destacaban tanto la rejería y sillería de los vanos principales como el escudo. Es de las casas más notables, y destaca sobre todo por su calidad. También fue la casa de los García, familia emparentada con los condes de Priego y de Clavijo. Se encuentra en uno de los extremos de la plaza del Tiro de Barra, con patio a la entrada y preciosas vistas por su parte trasera al jardín recientemente construido a la cascada del río Genitoris.
    Se trata de un edifico señorial construido en el siglo XVI, en cuya fachada principal se pueden contemplar algunos ejemplares magníficos de rejería de forja, así como el escudo de los García sobre el dintel de la puerta.
  • Es muy interesante la existencia de escudos en varias casas, tanto de una nobleza alta (condes de Clavijo), como de una baja nobleza que debió basar su privilegio de hidalguía en la ganadería trashumante. Destaca por su originalidad el escudo de una casa que contiene como figuras utensilios de un herrero.
  • Otros elementos destacables son las ventanas renacentistas de la casa que se encuentra en la calle del Puente a la Plaza, que presentan una decoración de bolas, así como cornisas de piedra labrada (con molduras convexas y dentellones), elementos que indican un importante nivel económico.
  • La Plaza Mayor de Checa se denomina de Lorenzo Arrazola, en conmemoración al insigne checano. Tiene forma rectangular, y es singular, ya que sólo tiene tres fachadas, al tener un lateral totalmente abierto por el río y su cascada.
  • La fuente pública se localiza en un lateral de la Plaza Mayor; fue construida en 1905, y dispone de pilón y doble abrevadero; y está rematada por frontón triangular como ornamento.
  • Casona situada en un lateral de la Plaza Mayor. Se trata de un elegante edificio del siglo XVIII, en el que destaca la portada, rematada con columnas y capiteles de orden clásico.
  • En la Plaza Lorenzo Arrazola nº 6 se encuentra una casona del siglo XVIII, con una puerta con arco de medio punto entre pilastras, que porta escudos sobre la puerta y los balcones: la cruz de la orden de Santiago en planta baja, una rueda de molino sobre el balcón del primer piso y unas calderas, como escudo de armas, en el balcón del segundo piso. En ella vivió Francisco López Pelegrín (1776-1817), abogado molinés que se casó en Checa con una acaudalada ganadera y fue diputado liberal en las Cortes de Cádiz; así como una de sus hijas casada con Román Morencos (1820-1904), figura eminente del partido conservador y Presidente de la Diputación Provincial en 1871-73; pasando últimamente a la familia de los Ortega, ganaderos de reses bravas (una de las cuatro ganaderías de reses de lidia existentes en el pueblo).
  • Aunque en el casco urbano de la población existen pocas casas antiguas que no hayan sido reformadas, como vestigio del pasado queda alguna casa popular con puerta de doble abertura, portal empedrado y pequeñas ventanas, como muestras más representativas de la arquitectura popular.
  • El Ayuntamiento, situado en la Plaza de Lorenzo Arrazola. Se trata de un gran edificio de tres plantas, construido en el siglo XVIII. La planta baja  fue ocupada antiguamente por la lonja y trinquete, y la superior, destinada a dependencias municipales y sala consistorial. Pascual Madoz, a mediados del siglo XIX, lo describe como “un edificio de sillería y mampostería, en el que se encuentra un patio abierto de 50 pies de longitud y 20 de latitud, que sirve de trinquete, una espaciosa sala de sesiones con una galería corrida a todo su frente, graneros, cárcel segura, aunque insalubre y húmeda, cocina y habitación para la escuela de instrucción primaria”.
    Ha tenido sucesivas remodelaciones, la primera en los años treinta del siglo XX, en que se cerró totalmente la planta baja para albergar las escuelas, si bien aún se conservan los dos arcos de medio punto de entrada, y antiguo patio, que sirvió de lonja (para el mercado semanal durante el siglo XIX) y de trinquete o juego de pelota cubierto.
    Rematando la construcción, sobre el altillo, se levanta una pequeña torre con el reloj de la villa y campana bajo el chapitel, que data de finales del siglo XIX. Una placa colocada en la fachada principal dice que aquí nació D. Lorenzo Arrazola. En el Salón de sesiones del Ayuntamiento se conserva un retrato suyo pintado por Esquivel en 1847.
  • Un elemento urbanístico muy interesante de la Plaza es el pasaje o pasadizo que queda en el ala izquierda del Ayuntamiento, el cual sirvió hasta los años 80 como toriles.
  • La iglesia parroquial, dedicada a San Juan Bautista, data del siglo XVII con importantes añadidos y transformaciones en el XIX, si bien en el testamento de Doña Blanca de Molina se menciona la iglesia de Checa, con lo que debió existir un templo anterior románico.
    Ocupa un lugar preeminente dentro de la villa, y se asienta sobre un gran promontorio. Es un edifico de gran amplitud, elaborado en mampostería con esquineras de sillar. Presenta una planta de tres naves de seis tramos, cubierta con bóveda de cañón con lunetos; la entrada se encuentra al Sur, y se accede a ella a través de una escalinata. La torre consta de cuatro cuerpos y se ubica a los pies del templo. Una peculiaridad de este templo es que el altar, que, al contrario que sucede en las iglesias, se sitúa hacia el Oeste. Por otra parte, el exterior de la cabecera del edifico está construido con un almohadillado de piedra arenisca. El acceso se realiza a través de un primer tramo de escalinata moderna y de una segunda ya de piedra dentro del atrio cerrado con barbacana, donde se abre una puerta de sillería de medio punto.
    Su interior es pobre de obras de arte, por el saqueo a que fue sometida en 1711 por las tropas anglo-holandesas favorables al archiduque de Austria en la Guerra de Sucesión. Conserva, por ello, únicamente el retablo barroco del altar mayor, pinturas, tallas y altares sencillos de época más moderna. El órgano fue traído del antiguo convento franciscano de Molina de Aragón.
    La torre-campanario, construida a los pies el coro, con buenos sillares y cuatro cuerpos, así como un esbelto campanario, fue levantada en el siglo XIX.
  • Ermita de Nuestra Señora de la Soledad (siglo XVIII).
  • Ermita de Santa Ana (siglo XVIII)
  • Ermita de Santo Cristo (siglo XVIII).
  • Ermita de San Lorenzo (siglo XVIII).
  • Ermita de San Sebastián

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